Mi aerotermia no calienta: 8 causas y cómo identificarlas

Si tu aerotermia arranca pero la casa no se calienta, en la mayoría de los casos es una de estas tres cosas: la temperatura de impulsión está configurada demasiado baja, el circuito ha perdido presión, o la unidad exterior está en ciclo de desescarche. Las tres se comprueban en cinco minutos y dos las puedes resolver tú.

Antes de nada: comprueba que es un problema real

Una aerotermia no calienta como una caldera. Trabaja con agua a temperatura más baja durante más tiempo, así que si vienes de gas es normal que notes los radiadores tibios en lugar de ardiendo.

Eso no es una avería. Es cómo funciona el sistema.

El problema existe si se cumple alguna de estas:

  • La casa no llega a la temperatura que has puesto en el termostato, ni siquiera tras varias horas
  • La temperatura ha bajado respecto a semanas anteriores con el mismo ajuste
  • El equipo funciona sin parar y la temperatura no sube
  • Salta algún código de error en la pantalla

Si nada de esto pasa y solo notas los radiadores menos calientes que antes, probablemente el equipo está bien.

1. La temperatura de impulsión está demasiado baja

Es la causa número uno, y la más fácil de resolver.

La temperatura de impulsión es la del agua que la aerotermia manda a los emisores. No es la misma que marcas en el termostato: son dos ajustes distintos que mucha gente confunde.

Si está configurada muy baja, el equipo funciona correctamente pero no entrega calor suficiente. Suele pasar tras un cambio de configuración, un corte de luz o si alguien tocó los ajustes.

Entra en el menú de tu equipo y busca la temperatura de impulsión de calefacción. Los valores orientativos según lo que tengas instalado:

  • Suelo radiante: entre 30 y 40 °C
  • Radiadores de baja temperatura: entre 40 y 50 °C
  • Radiadores convencionales: entre 50 y 60 °C
  • Fancoils: entre 40 y 50 °C

Si el tuyo está muy por debajo, súbelo poco a poco. Cada grado de más cuesta rendimiento, así que sube de dos en dos y espera unas horas entre ajustes.

2. El circuito ha perdido presión

La aerotermia necesita una presión mínima de agua para mover el calor. Si baja demasiado, el equipo reduce potencia o se para directamente, a veces sin avisar con un error claro.

Busca el manómetro, una esfera pequeña con una aguja, normalmente en la unidad interior o cerca del depósito. La presión en frío suele estar entre 1 y 1,5 bar.

Si la aguja está por debajo de 1, o cerca de cero, ese es tu problema.

Rellenar el circuito es una operación sencilla que se hace con la llave de llenado, pero si tienes que rellenarlo cada pocas semanas, hay una fuga. Rellenar sin más solo esconde el problema, y una fuga en un suelo radiante puede salir carísima si se deja.

3. La unidad exterior está desescarchando

Cuando hace frío y hay humedad, se forma hielo en la unidad exterior. El equipo lo detecta y hace un ciclo de desescarche: invierte su funcionamiento durante unos minutos para derretirlo.

Durante ese rato no calienta la casa. Es normal y no es una avería.

Para saber si es esto, míralo. Si la unidad exterior echa vapor, hace ruidos distintos o ves agua goteando por debajo, está desescarchando. Debería durar unos minutos y volver a la normalidad.

Sí es un problema si desescarcha cada poco tiempo, si los ciclos duran mucho, o si la unidad se queda cubierta de hielo sin conseguir quitarlo. Eso apunta a un desagüe obstruido, poca carga de refrigerante o una sonda estropeada, y ahí ya hace falta un técnico.

4. El termostato está mal configurado o mal colocado

Suena tonto, pero pasa constantemente.

  • La programación horaria apaga la calefacción sin que te des cuenta
  • El termostato está en modo verano o en modo automático
  • Alguien puso una consigna muy baja
  • El termostato está encima de un radiador, junto a una fuente de calor, o en la habitación más caliente de la casa: lee más temperatura de la que hay realmente y apaga el equipo antes de tiempo

Revisa modo, consigna y programación. Y mira dónde está colocado: si le da el sol directo o tiene un radiador debajo, ese es el problema.

5. Aire en el circuito

El aire atrapado en las tuberías impide que el agua circule bien. Es habitual tras un llenado, una reparación o al arrancar la instalación tras meses parada.

Los síntomas son ruidos de burbujeo o goteo en las tuberías, radiadores fríos por arriba y calientes por abajo, o zonas de la casa que calientan y otras no.

Purgar los radiadores es sencillo y lo puedes hacer tú. En suelo radiante es más complejo porque hay que purgar por circuitos desde el colector, y ahí conviene que lo haga alguien que sepa.

6. Filtros o intercambiador sucios

Un filtro obstruido reduce el caudal de agua y con él la capacidad de transferir calor. La suciedad se acumula despacio, así que el rendimiento baja poco a poco y no te das cuenta hasta que un invierno notas que la casa no calienta como antes.

Localiza el filtro de agua del circuito, normalmente cerca de la unidad interior. Muchos se pueden limpiar sin herramientas especiales. Si nunca lo has hecho y no sabes cuál es, es motivo suficiente para una revisión de mantenimiento.

7. El equipo está mal dimensionado para tu casa

Si el problema no es puntual, si nunca ha calentado bien desde que se instaló, es posible que el equipo se quede corto para la vivienda.

Pasa cuando el dimensionado se hizo a ojo, cuando la casa tiene peor aislamiento del que se supuso, o cuando se amplió la superficie a calentar después de instalar.

Lo reconoces porque el equipo funciona sin parar, alcanza la temperatura solo en días templados, y en los días más fríos del año se queda claramente por debajo.

Esto no se arregla con un ajuste. Hay que recalcular la carga térmica de la vivienda, y eso lo hace un instalador con los datos reales de tu casa. A veces la solución no es cambiar el equipo sino mejorar el aislamiento, que sale más barato.

8. Avería del compresor o del circuito de refrigerante

Es la menos frecuente y la más seria. El compresor es el corazón del equipo: si falla, o si hay una fuga de refrigerante, la aerotermia puede seguir arrancando y ventilando pero sin generar calor.

Las señales son ruidos anormales al arrancar, que el equipo funcione pero la unidad exterior no se caliente ni se enfríe, códigos de error relacionados con presión o compresor, o consumo eléctrico disparado sin resultado.

Aquí solo cabe llamar al servicio técnico. El circuito de refrigerante es un sistema cerrado y presurizado que solo puede manipular un técnico con certificado. No es una recomendación: es un requisito legal, y abrirlo por tu cuenta es peligroso.

Qué puedes revisar tú y qué no

Puedes hacer sin riesgo:

  • Comprobar la presión en el manómetro
  • Revisar los ajustes del termostato y la programación
  • Mirar la temperatura de impulsión configurada
  • Purgar radiadores
  • Mirar si la unidad exterior tiene hielo o está desescarchando
  • Anotar los códigos de error que aparezcan

No toques nunca:

  • El circuito de refrigerante
  • Conexiones eléctricas dentro del equipo
  • Válvulas de seguridad
  • Cualquier cosa que exija abrir la carcasa de la unidad exterior

Si la solución pasa por abrir algo, para y llama a un técnico. Una aerotermia cuesta miles de euros y una reparación mal hecha puede anular la garantía.

Cuándo llamar al servicio técnico

Llama directamente si:

  • Aparece un código de error que no desaparece al reiniciar
  • Has perdido presión más de una vez en pocas semanas
  • El equipo hace ruidos que antes no hacía
  • El consumo eléctrico se ha disparado sin que caliente más
  • Has revisado todo lo anterior y sigue sin calentar

Cuando llames, ten a mano la marca y el modelo, el código de error exacto, desde cuándo pasa y qué has comprobado ya. Ahorra tiempo y a veces una visita.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que la aerotermia funcione muchas horas seguidas?

Sí. Está diseñada para trabajar de forma continua a baja potencia, no para arrancar y parar como una caldera. Que funcione muchas horas no significa que esté averiada, siempre que la casa alcance la temperatura.

¿Por qué calienta bien en otoño y mal en pleno invierno?

El rendimiento de una bomba de calor baja cuando cae la temperatura exterior. Si el equipo está justo de potencia, en los días más fríos se queda corto. Es un problema de dimensionado, no una avería.

¿Puede ser el termostato y no la aerotermia?

Perfectamente. Un termostato mal colocado o con las pilas gastadas hace que el equipo se apague antes de tiempo. Es de lo primero que hay que descartar.

¿Cuánto cuesta una visita de un técnico?

Depende de la zona y de si tienes contrato de mantenimiento. Pide el precio de desplazamiento y diagnóstico antes de que vengan, para no llevarte sorpresas.

Este artículo es información general. No sustituye el diagnóstico de un instalador que vea tu equipo. No manipules el circuito de refrigerante ni la instalación eléctrica: además de peligroso, requiere certificación profesiona

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