Suelo radiante: cuánto cuesta instalarlo y cuándo compensa

Suelo radiante: cuánto cuesta instalarlo y cuándo compensa

Instalar suelo radiante por agua cuesta entre 50 y 90 € el metro cuadrado, obra incluida. En una vivienda de 100 m² son 5.000-9.000 €, sin contar el equipo que lo alimenta. Compensa cuando se hace en obra nueva o reforma integral, y casi nunca cuando hay que levantar un suelo que está bien.

El desglose del precio

ConceptoCoste aproximado
Material (tubería, paneles, colectores)20-35 €/m²
Mano de obra20-35 €/m²
Mortero autonivelante8-15 €/m²
Termostatos por zona60-150 € cada uno
Total instalado50-90 €/m²

Lo que casi nunca viene incluido:

  • Levantar el suelo existente y retirar escombro
  • El pavimento nuevo
  • El equipo de calor (caldera o aerotermia)
  • Subir las puertas, porque el suelo gana entre 5 y 10 cm de altura

Ese último punto sorprende a mucha gente. El suelo radiante sube el nivel del piso, y eso obliga a recortar puertas y a veces a rehacer rodapiés.

Por qué va tan bien con aerotermia

El suelo radiante trabaja con agua a 30-40 °C. Un radiador tradicional pide 60-80 °C.

Y la aerotermia rinde mucho mejor cuanto menos tiene que calentar el agua. La diferencia entre alimentar un suelo radiante y alimentar radiadores puede ser de un 25-30 % de consumo, con el mismo equipo y la misma casa.

Son el emparejamiento natural. Si vas a poner aerotermia y estás reformando, el suelo radiante es la mejor inversión que puedes hacer encima.

Cuándo compensa

Sí:

  • Obra nueva
  • Reforma integral en la que vas a levantar el suelo igualmente
  • Vas a instalar aerotermia
  • Casa de uso diario y continuado

No:

  • Solo quieres cambiar la calefacción y el suelo está bien
  • Segunda vivienda de uso esporádico
  • Techos bajos donde no puedes permitirte perder altura
  • Presupuesto ajustado: hay mejoras más rentables por ese dinero (ventanas, aislamiento)

Lo bueno y lo malo, sin adornos

A favor:

  • Confort muy superior: calor uniforme, sin zonas frías ni corrientes
  • No hay radiadores ocupando pared
  • Funciona a baja temperatura, así que ahorra con aerotermia
  • No reseca el ambiente ni mueve polvo

En contra:

  • Caro y sucio de instalar
  • Lento. Tarda horas en calentar y horas en enfriar. No sirve para encender y apagar
  • Levantar el suelo es una obra seria
  • Si hay una fuga, hay que romper para repararla (raro, pero caro cuando pasa)
  • Limita los suelos: la madera gruesa y algunas tarimas no van bien

La inercia, explicada

Es lo que más desconcierta al estrenarlo. El suelo radiante no responde rápido: tú subes el termostato y la casa tarda tres o cuatro horas en notarlo.

Eso no es un defecto, es su forma de funcionar. Se programa para mantener una temperatura estable todo el día, no para encenderlo al llegar a casa.

Si vuestra rutina es «calefacción solo de ocho a once de la noche», el suelo radiante no es para vosotros. Si la casa está ocupada buena parte del día, es lo más cómodo que hay.

Antes de pedir presupuesto

Pide que te lo den por partidas: material, mano de obra, mortero, retirada de escombro, recorte de puertas. Un presupuesto de una sola línea esconde lo que luego aparece como «extras».

Y pregunta por el número de circuitos y zonas. Una casa de 100 m² con un solo termostato se regula fatal; lo razonable son tres o cuatro zonas independientes.

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