Cuántas frigorías necesito para una habitación de 15 m²

Cuántas frigorías necesito para una habitación de 15 m²

Para una habitación de 15 m² en España necesitas entre 1.800 y 2.200 frigorías (unos 2.100-2.600 W de potencia frigorífica). Si la habitación da al sur, tiene ventana grande o está bajo cubierta, vete al extremo alto. Si da al norte y está entre otras viviendas, el extremo bajo te sobra.

La cuenta rápida

La regla que usa casi todo el mundo es 100 frigorías por metro cuadrado. Para 15 m², eso son 1.500 frigorías.

Esa regla se queda corta en España, porque está pensada para una habitación normal en un clima normal. Lo realista es partir de 120-140 frigorías por m² y ajustar desde ahí.

MetrosMínimoHabitualSi está muy expuesta
10 m²1.000 fg1.400 fg1.700 fg
15 m²1.500 fg1.950 fg2.400 fg
20 m²2.000 fg2.600 fg3.200 fg
25 m²2.500 fg3.250 fg4.000 fg

Qué suma y qué resta

Lo que de verdad mueve el cálculo no son los metros, sino esto:

La orientación. Una habitación al sur o al oeste recibe sol de tarde, que es el que más calienta. Súmale un 15-20 %.

La ventana. Una ventana grande sin persiana ni toldo puede meter tanto calor como una persona encendiendo una estufa. Si tienes más de 2 m² de cristal sin proteger, súmale otro 10-15 %.

El techo. Si encima tienes la cubierta del edificio, súmale un 15 %. Si tienes otro piso, no sumes nada.

El aislamiento. Una vivienda de antes de 1980 sin reformar pierde mucho más. Súmale un 10 %.

Quién hay dentro. Cada persona aporta unas 100 frigorías de carga. Un ordenador de sobremesa o una tele grande, otro tanto. En un dormitorio de una persona esto es irrelevante; en un salón donde se juntan cinco, no.

Frigorías, vatios y BTU

Los tres números aparecen en las fichas y confunden. Se traducen así:

| 1 frigoría | = 1,163 W | = 3,97 BTU | | 1.000 frigorías | = 1.163 W | ≈ 4.000 BTU | | 2.000 frigorías | = 2.326 W | ≈ 8.000 BTU | | 3.000 frigorías | = 3.489 W | ≈ 12.000 BTU |

Cuando un equipo se anuncia como «3.000 frigorías», se refiere a su capacidad de enfriar, no a lo que consume. Son cosas distintas, y es el error más común al comparar aparatos.

Por qué no conviene pasarse

Da la sensación de que un equipo más grande siempre es mejor. No lo es.

Un aire acondicionado sobredimensionado enfría el aire muy rápido, llega a la temperatura marcada y se para. Luego vuelve a arrancar. Eso se llama ciclar, y tiene tres consecuencias:

  • No deshumidifica. El equipo necesita funcionar un rato seguido para quitar humedad del aire. Si se para enseguida, la habitación queda fría pero húmeda, esa sensación desagradable de aire pesado
  • Consume más. El arranque del compresor es el momento de más consumo
  • Dura menos. Cada arranque desgasta

Un equipo bien dimensionado funciona de forma más continua, a menos potencia, y es ahí donde la tecnología Inverter rinde bien.

Y tampoco quedarse corto

El problema contrario también existe. Un equipo pequeño nunca llega a la temperatura, funciona al 100 % todo el día y consume sin parar.

La señal es clara: si el aparato lleva horas encendido y no baja de 26 °C en un día de 35 °C, se ha quedado corto.

El caso de los 15 m²

Para el dormitorio típico español de 15 m², con una ventana normal y persiana:

  • Orientación norte o este, piso intermedio: 1.800 frigorías van sobradas
  • Orientación sur u oeste, piso intermedio: 2.000-2.200 frigorías
  • Ático o bajo cubierta, con sol de tarde: 2.400-2.600 frigorías

En el mercado esto se traduce en los equipos que se anuncian como «2.150 frigorías» o «3.000 frigorías» (lo que en BTU serían 9.000 y 12.000). Para una habitación de 15 m², el de 9.000 BTU es el normal; el de 12.000 solo si se cumple más de una de las condiciones de arriba.

Antes de comprar, mira estas tres cosas

La etiqueta energética en frío Y en calor. Si lo vas a usar también en invierno, el SCOP importa tanto como el SEER. Muchos equipos tienen buena nota en frío y mediocre en calor.

El nivel sonoro de la unidad interior. En un dormitorio, por debajo de 22 dB en modo silencioso. Por encima de 30 dB se nota.

Dónde va a ir la unidad exterior. Es lo que más problemas da después, y lo que menos se mira antes. Comprueba que hay sitio, que no da a la ventana del vecino y que la comunidad lo permite.

Lo que se nos olvida decir

Antes de calcular frigorías, mira si puedes reducir la carga. Un toldo, una persiana que cierre bien o un estor térmico en la ventana que recibe el sol de tarde pueden quitarte 300-400 frigorías de necesidad. Eso es la diferencia entre un equipo y el siguiente, y cuesta mucho menos.

El aire acondicionado combate el calor que entra. Si entra menos, hace falta menos aparato.

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