8 errores de uso que disparan el consumo de tu aerotermia

La mayoría de las aerotermias que «consumen mucho» no están averiadas: están mal usadas. Y el error más caro es también el más frecuente, porque consiste en usarlas como si fueran una caldera de gas, que es justo lo contrario de como funcionan.

Error 1: apagarla y encenderla

Es el error número uno, con diferencia.

Con una caldera de gas tenía sentido: calienta rápido y apagarla ahorraba. Con una aerotermia, no.

Una bomba de calor está diseñada para trabajar de forma continua a baja potencia. Su rendimiento es mejor manteniendo la temperatura que recuperándola desde cero.

Si la apagas por la noche, la casa se enfría, y por la mañana el equipo tiene que trabajar a máxima potencia durante horas para recuperar. En ese arranque forzado es cuando entra la resistencia de apoyo, que consume como un radiador eléctrico.

Qué hacer: deja el equipo funcionando en continuo con una consigna estable. Si quieres bajar de noche, baja un par de grados, no la apagues.

Error 2: la temperatura de impulsión demasiado alta

El ajuste que más dinero cuesta y el que casi nadie revisa.

La temperatura de impulsión es la del agua que el equipo manda a los emisores. Cuanto más alta, menos rinde el equipo.

Muchas instalaciones se quedan configuradas con valores más altos de los necesarios, por seguridad del instalador o por un ajuste que nadie volvió a tocar.

Qué hacer: comprueba a qué temperatura está y si puedes bajarla. Como orientación, suelo radiante trabaja entre 30 y 40 °C, y radiadores de baja temperatura entre 40 y 50 °C. Baja de dos en dos grados y espera unas horas entre ajustes para ver si la casa sigue llegando a temperatura.

Si tu equipo tiene curva de compensación climática, actívala: ajusta sola la impulsión según la temperatura exterior, y es de las funciones que más ahorran.

Error 3: subir el termostato para que caliente antes

No funciona así.

Poner 26 °C cuando quieres 21 no hace que caliente más rápido: hace que el equipo trabaje más tiempo y acabe sobrecalentando la casa.

Qué hacer: pon la temperatura que quieres y déjala. La aerotermia tarda en responder, sobre todo con suelo radiante, y eso es normal.

Error 4: cerrar habitaciones y radiadores

Cerrar la mitad de los emisores reduce la superficie por la que el equipo puede entregar calor. El agua vuelve más caliente, el equipo detecta que no necesita trabajar, y hace ciclos cortos: arranca, para, arranca.

Eso desgasta el compresor y baja el rendimiento.

Qué hacer: si hay habitaciones que no usas, reduce su temperatura en lugar de cerrarlas del todo. Y si tienes suelo radiante, no cierres circuitos sin consultarlo.

Error 5: el termostato mal colocado

Si está encima de un radiador, le da el sol directo, o está en la habitación más caliente de la casa, lee una temperatura que no es la real. El equipo se apaga antes de tiempo y el resto de la casa se queda fría.

Qué hacer: míralo. Debería estar en una zona representativa, a media altura, sin fuentes de calor cerca ni corrientes de aire.

Error 6: no hacer mantenimiento

El rendimiento baja poco a poco y no te das cuenta. Filtros obstruidos, intercambiador sucio, presión baja: todo resta.

Un invierno cualquiera notas que la casa no calienta como antes y que la factura ha subido, y no sabes por qué.

Qué hacer: una revisión al año, y comprobar la presión cada pocos meses.

Error 7: la tarifa eléctrica de siempre

Al instalar aerotermia tu consumo eléctrico cambia de golpe: más kWh, y concentrados en invierno.

La tarifa que tenías antes probablemente ya no es la que más te conviene.

Qué hacer: revísala al instalar, y mira si te compensa una con discriminación horaria. Si la tienes, programa el agua caliente y el grueso de la calefacción en horas valle.

Error 8: ignorar el aislamiento

Este no es un error de uso del equipo, pero es el que más pesa a largo plazo.

Por muy bueno que sea tu equipo, todo el calor que se escapa por ventanas, techo o muros hay que volver a producirlo.

Qué hacer: antes de plantearte cambiar a un equipo mejor, mira si mejorar el aislamiento sale más rentable. Muchas veces lo es.

Un resumen rápido

ErrorQué hacer
Apagar y encenderDejarla en continuo, consigna estable
Impulsión muy altaBajarla poco a poco, activar curva climática
Subir el termostatoPoner la temperatura objetivo y dejarla
Cerrar emisoresReducir temperatura, no cerrar
Termostato mal puestoCambiarlo de sitio
Sin mantenimientoRevisión anual
Tarifa antiguaRevisarla al instalar
Mal aislamientoValorar mejorarlo antes que cambiar de equipo

Preguntas frecuentes

¿De verdad gasta menos dejándola siempre encendida?

En general sí, con una consigna estable. Es lo contrario de lo que se hacía con las calderas antiguas, y cuesta acostumbrarse.

¿Cuánto puedo ahorrar corrigiendo estos errores?

Depende de cuántos estés cometiendo. Los dos primeros son los que más impacto tienen. Mide tu consumo antes y después de cambiar algo, y lo verás.

¿Puedo tocar yo la temperatura de impulsión?

Suele estar accesible en el menú del equipo. Si no te aclaras con el manual, pregunta al instalador antes de cambiar parámetros que no entiendas.

Si corrijo todo esto y sigue consumiendo mucho, ¿qué pasa?

Entonces puede haber un problema de dimensionado, de aislamiento o una avería. Ahí toca revisión técnica.

Este artículo es información general sobre el uso del equipo. Antes de modificar parámetros de configuración que no conozcas, consulta el manual de tu modelo o con tu instalador.

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