Cuánta potencia contratar si tienes aerotermia

La potencia que necesitas contratar con una aerotermia no la determina el consumo normal del equipo, que es modesto, sino dos momentos puntuales: el arranque del compresor y la entrada de la resistencia de apoyo. Si contratas pensando solo en el consumo medio, te saltará el diferencial el primer día frío de enero.

Consumo y potencia no son lo mismo

Es la confusión más habitual, así que vamos con ella primero.

La potencia (kW) es lo máximo que puedes usar a la vez. Si la superas, salta el ICP y te quedas sin luz.

El consumo (kWh) es la energía que gastas a lo largo del tiempo.

Puedes consumir mucho con poca potencia (muchas horas a poca carga) o consumir poco con mucha potencia (un pico corto y fuerte).

Una aerotermia hace las dos cosas: consume durante muchas horas a carga baja, pero tiene momentos de demanda alta.

Qué consume realmente una aerotermia

En funcionamiento normal, un equipo doméstico de tamaño medio consume bastante menos de lo que la gente imagina: del orden de 1,5 a 3 kW eléctricos según el modelo y las condiciones.

El problema no es ese. Son estos dos:

El arranque del compresor. Los equipos Inverter arrancan progresivamente y suavizan mucho este pico, pero existe.

La resistencia de apoyo. Aquí está el verdadero consumo de potencia. Muchos equipos llevan una resistencia eléctrica que entra en días muy fríos o para el ciclo antilegionela del agua caliente. Esa resistencia puede ser de varios kW, y cuando entra, se suma a todo lo demás.

La cuenta que hay que hacer

No se trata de sumar todo lo que tienes en casa, porque no lo usas a la vez. Pero sí hay que pensar en el peor escenario realista:

Una tarde de enero: la aerotermia funcionando + la resistencia de apoyo activada + la vitrocerámica + el horno + la lavadora.

Ese es el momento en que salta el diferencial. Y pasa siempre en el peor momento.

Qué preguntarle a tu instalador:

  1. ¿Cuánta potencia eléctrica consume el equipo en condiciones normales?
  2. ¿Lleva resistencia de apoyo? ¿De cuántos kW?
  3. ¿Con mi potencia contratada actual es suficiente?
  4. ¿Hay que ampliar? ¿Quién tramita el cambio con la distribuidora?

Si no te saben responder a esto, pide otro presupuesto.

Monofásica o trifásica

Monofásica es lo habitual en vivienda, y llega hasta cierta potencia.

Trifásica reparte la carga entre tres fases y permite contratar más. Es frecuente en unifamiliares grandes.

Si tu equipo requiere trifásica y tú tienes monofásica, el cambio implica trámite con la distribuidora y, a veces, obra. Es uno de los costes que más sorpresas da, porque no siempre aparece en el presupuesto inicial.

El coste de ampliar

Ampliar potencia tiene un coste de acceso y extensión que depende de los kW que amplíes, y además pagas más cada mes en el término de potencia de tu factura.

Por eso no conviene pasarse: cada kW de más que contratas lo pagas todos los meses del año, lo uses o no.

La consulta concreta hazla con tu comercializadora antes de decidir, que los importes cambian.

Cómo evitar contratar de más

Discriminación horaria. Si tu tarifa distingue franjas, puedes programar la aerotermia y el agua caliente en las horas valle. Además de más barato, reparte mejor la demanda.

Programar el ACS fuera de las horas punta. El calentamiento del acumulador es de las cargas más altas. Que no coincida con la hora de cocinar.

Gestión de carga. Existen sistemas que reparten automáticamente la potencia disponible entre los equipos. Útiles sobre todo si además tienes coche eléctrico.

Ajustar bien la temperatura de impulsión. Si el equipo no tiene que forzar, la resistencia de apoyo entra menos.

Si tienes o vas a tener coche eléctrico

Aerotermia y cargador a la vez cambian el cálculo por completo. Son las dos cargas más grandes de una casa moderna.

Hay dos caminos: contratar más potencia, o instalar un sistema de gestión de carga que impida que ambos tiren al máximo a la vez.

Si te lo planteas a medio plazo, dilo antes de la instalación. Hacerlo desde el principio es mucho más barato que rehacerlo después.

Señales de que te has quedado corto

  • Salta el ICP cuando coinciden calefacción y cocina
  • Salta en los días más fríos, cuando entra la resistencia
  • Tienes que ir apagando cosas para poner el horno

Si te pasa, no es normal y no se arregla «teniendo cuidado». Revisa la potencia contratada.

Señales de que te has pasado

  • Nunca has estado cerca de saltar, ni en enero
  • El término de potencia es una parte grande de tu factura

Bajar la potencia contratada es más sencillo y barato que subirla. Si llevas un invierno entero sin acercarte al límite, merece la pena revisarlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta potencia necesito exactamente?

Depende de tu equipo, de si tiene resistencia de apoyo y del resto de aparatos de tu casa. Es un cálculo que hace el instalador con tus datos, no una cifra general.

¿Puedo cambiar la potencia contratada cuando quiera?

Hay límites de frecuencia en los cambios. Consúltalo con tu comercializadora antes de decidir.

¿La aerotermia obliga siempre a ampliar?

No siempre. Si tu potencia actual es holgada y el equipo es pequeño, puede bastar. Debe confirmarlo el instalador.

¿Y si salta el diferencial al arrancar el equipo?

No debería. Si pasa, puede ser un problema de dimensionado del circuito o de la protección. Que lo revise un electricista.

Este artículo es información general. El cálculo de potencia para tu caso lo debe hacer un instalador autorizado con los datos reales de tu vivienda y de tu equipo.

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