Ruido de una aerotermia: decibelios reales y distancia al vecino
Una unidad exterior de aerotermia doméstica se mueve habitualmente entre 45 y 60 decibelios medidos a un metro de distancia, según el modelo y el modo de funcionamiento. El problema casi nunca es ese número: es dónde la pones, cómo la sujetas y a qué distancia está de la ventana de tu vecino.
Qué dice la ficha técnica y qué significa
Los fabricantes publican el nivel sonoro de dos formas, y conviene no confundirlas:
Presión sonora (dB(A)). Lo que se oye a una distancia concreta, normalmente 1 metro. Es el número que te interesa para hacerte una idea.
Potencia sonora (dB(A)). El ruido total que emite el equipo, independientemente de la distancia. Siempre es un número mayor, y no es comparable con el anterior.
Si comparas equipos, asegúrate de comparar el mismo tipo de dato. Un comercial puede enseñarte la presión de su equipo y la potencia del de la competencia, y parecerá que el suyo hace la mitad de ruido.
Cómo baja el ruido con la distancia
El sonido se atenúa al alejarse. Como regla práctica, cada vez que doblas la distancia, el nivel baja unos 6 dB en campo libre.
Un equipo de 55 dB a 1 metro estará en torno a 49 dB a 2 metros, y sobre 43 dB a 4 metros.
Eso en teoría. En la práctica, las paredes reflejan el sonido: en un patio de luces o entre dos medianeras, el ruido no se atenúa igual y puede incluso amplificarse.
Por eso la ubicación importa más que el número del catálogo.
El modo silencioso nocturno
Casi todos los equipos actuales lo tienen. Reduce la velocidad del ventilador y limita el compresor durante las horas que programes.
A cambio, baja algo la potencia disponible. En los días más fríos puede notarse.
Si tienes vecinos cerca, actívalo. Es la medida más eficaz y no cuesta nada.
Los antivibratorios: lo que más falla
Buena parte de las quejas de ruido no son por el sonido que sale del equipo, sino por la vibración que se transmite por la estructura del edificio.
Un compresor vibrando sobre un soporte mal aislado convierte toda la pared en un altavoz. El vecino de al lado puede oírlo dentro de su casa aunque fuera apenas se note.
Qué exigir en la instalación:
- Soportes antivibración en condiciones, no tacos de goma improvisados
- Que la unidad no toque directamente la pared ni la barandilla
- Tuberías con pasamuros aislados, sin contacto rígido con la estructura
Si tu instalación tiene ya unos años y ha aparecido vibración, es probable que los antivibratorios se hayan degradado. Cambiarlos es barato.
Dónde NO ponerla
- Pegada a la ventana o dormitorio de un vecino. Lo más obvio y lo que más conflictos genera
- En un patio de luces estrecho. El sonido rebota y se multiplica
- Sobre una estructura metálica ligera. Amplifica la vibración
- Encerrada en un cajón. Además de ruido, mata el rendimiento
La normativa: infórmate antes, no después
Los límites de ruido no los fija una norma única: los establece la ordenanza municipal de cada ayuntamiento, y varían bastante entre municipios. Suelen distinguir entre horario diurno y nocturno, y entre zonas residenciales e industriales.
Qué hacer antes de instalar:
- Busca la ordenanza de ruido de tu ayuntamiento, o pregunta directamente
- Mira qué límite aplica a tu zona en horario nocturno
- Compara con el nivel que declara el equipo, teniendo en cuenta la distancia a las ventanas vecinas
Hacer esto antes cuesta una llamada. Hacerlo después de una denuncia cuesta una medición pericial y, a veces, mover la instalación entera.
Si ya tienes quejas
1. Comprueba lo básico primero. Antivibratorios sueltos, la unidad tocando la pared, algún objeto vibrando cerca.
2. Activa el modo nocturno si no lo tenías.
3. Habla con el vecino. Muchos conflictos se resuelven aquí, y llegar a la vía formal es malo para todos.
4. Considera una pantalla acústica. Existen específicas para unidades exteriores. Tienen que respetar la circulación de aire: no valen las que encierran el equipo.
5. Si hay denuncia formal, la medición la hace el ayuntamiento o un técnico acreditado. En ese punto conviene tener el equipo revisado y documentado.
Si tu equipo hace un ruido que antes no hacía
Eso ya no es una cuestión de convivencia, es un síntoma. Un ruido nuevo, metálico o un golpe fuerte al arrancar apuntan a avería y conviene revisarlos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto ruido es «mucho»?
Como referencia, una conversación normal ronda los 60 dB y una biblioteca los 40. Pero lo que decide si es aceptable no es la sensación: es el límite de tu ordenanza municipal en esa franja horaria.
¿Los equipos caros hacen menos ruido?
Suelen tener mejor aislamiento acústico y ventiladores más silenciosos. Si tienes vecinos pegados, es un extra que sí se nota.
¿Puedo ponerle una funda o cubierta?
No la encierres. Necesita aire. Las pantallas acústicas específicas dejan paso al aire; una funda cerrada estropea el equipo.
¿Hace más ruido en invierno?
Sí. Trabaja a más potencia y hace ciclos de desescarche, que son ruidosos. Es normal.
Este artículo es información general. Los límites de ruido aplicables los fija la ordenanza de tu municipio: consúltala antes de decidir la ubicación de la unidad exterior.
